Bolsas para cocinar y enfriar sin perder calidad ni inocuidad

Empaca alimentos calientes —salsas, sopas, guisos y más— y sella, enfría y almacena todo en un solo paso, con un material diseñado específicamente para resistir el choque térmico.

¿Qué es Cook & Chill?

Frescura y calidad, en el mismo empaque

Las bolsas Cook and Chill son perfectas para alimentos calientes como salsas, sopas, guisos u otro tipo de preparación. Permiten que todo alimento cocinado y preparado sea empacado, sellado y enfriado para así mantener su calidad e inocuidad.

Una vez que los alimentos entran a su punto de cocción, no vuelven a estar expuestos a manipulación: se empacan y luego se exponen a un choque térmico de enfriamiento para ser conservados hasta que se abra la bolsa para servir.

Combina la cocción de los alimentos con un enfriamiento rápido a temperaturas seguras, permitiendo almacenarlos de manera segura y eficiente.

¿Qué es Cook & Chill?

El proceso Cook & Chill, paso a paso

Cinco etapas que garantizan que el alimento mantenga su frescura, sabor y seguridad desde la cocina hasta el servicio.

Cocinar y llenar

Empacado en caliente (85°C–90°C) para sopas, salsas, puré, mermeladas y conservas, justo cuando el alimento está en su punto.

Sellar

Cierra herméticamente con tu opción favorita: clipeadora o selladora de contacto directo.

Enfriar

Pasteurización por cambio de temperatura: se lleva el alimento a una temperatura ideal de -4°C para protegerlo de contaminación.

Almacenar

La estructura de “almohada” permite apilar las bolsas optimizando espacio. El alimento puede refrigerarse o congelarse.

Recalentar y servir

Mantiene el sabor y frescura de recién hecho, reduce tiempos de operación y desperdicios, sin migraciones químicas.

Cocinar y llenar
Sellar
Almacenar
Recalentar y servir

Control térmico

La temperatura correcta, en cada momento

A temperaturas de incubación o zona de riesgo, existe un incremento exponencial de la cuenta bacteriana original cada 20 minutos.

85–90°C

Rango de temperatura de empaque para garantizar condiciones libres de crecimiento microbiológico.

4–60°C

Zona de riesgo: existe un alto crecimiento microbiológico. El alimento no debe permanecer expuesto en este rango.

4°C

Temperatura ideal de refrigeración de los alimentos una vez enfriados.

75°C

Mínima temperatura segura de retermalización antes de servir.

Características de las bolsas Cook and Chill

Calidad

El material utilizado para la creación de las bolsas es trabajado bajo los más altos estándares.

Inocuidad

Los alimentos empacados mantienen frescura, sabor y calidad durante su proceso de producción, almacenamiento y distribución.

Durabilidad

Resistencia desde el envasado hasta el almacenamiento, garantizando que no habrá rupturas.

Sellado positivo

La bolsa queda cortada y sellada en un extremo, garantizando hermeticidad total.

¿Por qué utilizar bolsas Cook and Chill?

La solución que exige el Food Service

Las bolsas Cook and Chill son utilizadas por las industrias de alimentos preparados, ya que buscan un empaque que garantice la calidad e inocuidad de los productos, así como ahorro de tiempo en preparación y servicio.

Garantizan la presentación, frescura y sabor de los productos envasados. Al salir de la cocina, el alimento se sella y enfría, evitando el contacto con el exterior u otros agentes que puedan hacerle perder sus cualidades.

Mercado objetivo: Food Service
Preparación de alimentos con anticipación para:

  • Industrias
  • Hoteles
  • Catering
  • Hospitales
  • Restaurantes

El sistema permite almacenar alimentos de forma que estén listos para consumir y servir.

Beneficios principales

Ahorro de tiempo

Facilita la preparación anticipada y agiliza el servicio.

Menos desperdicios

Reduce pérdidas y mejora el aprovechamiento de los alimentos.

Control de inventario

Permite organizar mejor la producción y el almacenamiento.

Mayor eficiencia

Optimiza los procesos operativos.

Mayor seguridad alimentaria

Detiene el crecimiento bacteriano al enfriar rápidamente por debajo de los 5°C.

Más frescura y calidad

Prolonga la vida útil de los alimentos, manteniendo sabor y propiedades nutricionales.

Optimización de costos operativos

Ahorra tiempo y energía al preparar en grandes volúmenes y almacenar en frío.